Cumpleaños, comuniones, aniversarios, jubilaciones o cualquier excusa para juntar a la gente. El photocall pone la diversión y las fotos.

Hay fiestas que se recuerdan por la tarta y otras por las fotos. Con un photocall, los invitados dejan de mirar el móvil y empiezan a posar: los niños se disfrazan, los mayores se animan y al final todos se van a casa con una copia en la mano.
Sombreros, gafas, boas y complementos que se adaptan al tipo de fiesta.
Con posibilidad de personalizarlo con el nombre del homenajeado.
Cada invitado se lleva la suya sin colas ni cupones.
Montaje, disparos y control del material durante toda la celebración.
Desde una hora hasta todo el día, según lo que dure la fiesta.
Al terminar, todas las fotos quedan en manos de quien celebra.
Trabajamos cualquier día de la semana y a cualquier hora. Estas son las cuatro provincias donde montamos con más frecuencia.




Cuanto antes mejor, sobre todo en temporada de bodas y comuniones. Escríbenos con la fecha y te decimos al momento si está libre.
Sí, el fondo se elige para el evento y existe la posibilidad de personalizarlo. Cuéntanos la idea y vemos qué encaja mejor.
Sí. Las copias son ilimitadas durante el tiempo contratado: no hay cupones ni límite por persona.
No. El photocall incluye cámara, impresora, fondo, atrezzo, personal, album y USB. Los complementos son opcionales.
Dinos fecha, lugar y número de invitados. Te contestamos con una propuesta cerrada y sin compromiso.